El Festival


 

 

 

 

FESTIVAL INTERNACIONAL DE BLUES DE CASTILLA Y LEÓN

 

Cada verano desde hace ya veinte años la celebración del Festival
Internacional de Blues de Castilla y León convierte por unos días a Béjar,
una pequeña población de apenas trece mil habitantes en el sur de
Salamanca, rayando ya con Extremadura, en la capital de la música negra
moderna por excelencia, el blues. No ha habido elogio en estas dos décadas
para el festival como el que lanzó desde el escenario el artista
norteamericano afincado en París Elliott Murphy, cuando en los compases
iniciales de Little Red Rooster de Willie Dixon se dirigió al público para
decirle que Béjar era en Europa lo que Chicago era en América: la capital
del blues.
El cartel de artistas de cada temporada se confecciona buscando un
equilibro que conjugue siempre una panorámica amplia de representantes
norteamericanos, europeos y españoles.
El programa lo componen no solo los conciertos, sino también las
actividades paralelas que se desarrollan a lo largo de un mes completo
integrando exposiciones, cursos, talleres y clases maestras, concursos,
recitales literarios, pasacalles, actividades turísticas y otras que van
variando de un año para otro, con la culminación de las dos jornadas en fin
de semana que cierran el festival y reúnen a unas 8.000 personas.
El escenario se ubica en un lugar singular que añade un atractivo único al
espectáculo: la plaza de toros de Béjar, ubicada en lo alto de un frondoso
bosque en el monte del Castañar, desde cuyas gradas se contempla el
conjunto histórico-artístico de la ciudad y la línea del horizonte cerrada al fondo por la Sierra de Francia, teniendo a las espaldas la propia sierra bejarana.
A la vuelta de todos estos años la cita se ha vuelto obligada para los varios
miles de aficionados fieles a esta música negra que acuden desde las cuatro
esquinas del país, confiriendo a la ciudad y la comarca el momento de
máxima ocupación hotelera a lo largo de todo el año.
El festival contribuye, así, además, a la promoción de Béjar y las comarcas
limítrofes, tanto salmantinas como abulenses y extremeñas, añadiendo a su
valor cultural el impacto económico que genera, en un lugar alejado de las
playas, los grandes núcleos y el turismo de masas.

 

 

A lo largo de sus veinte ediciones, la nómina de intérpretes
que han pasado por el festival es, lógicamente, amplia y
significativa de la importancia que ha adquirido. Además del
citado (y agradecido, todo hay que decirlo) Elliott Murphy, el
escenario ha acogido, entre otros, a artistas internacionales
como Eric Burdon, Joe Turner, John Lee Hooker Jr., Maceo
Parker, Popa Chubby, Robert Cray Band, Joe Louis Walker,
Canned Heat, Bill Evans & Robben Ford, Larry McCrae, Anna
Popovic, Laurence Jones, Phil Guy, Ten Years After, The
Yardbirds, Shemekia Copeland, Coco Montoya, Dr. Feelgood,
Lucky Peterson, Blue Harlem, Jimmy Burns, Blues Caravan, The
Fabulous Thunderbirds, Lazy Lester, Angela Brown, Earl Thomas,
Carvin Jones, Gail Mojo Muldrow, Zach Prather, Moreland &
Arbuckle, Shirley Davis & The Silverbacks, Lurrie Bell’s Chicago
Blues Explosion, Larry Garner, Michael Roach, Wentis Blues
Band, Sugar Blue, Otis Grand Blues Band, Michael Hill’s Blues
Mob, Shakura S’Aida, John Nemeth, The Buttshakers, Janiva
Magness, The Groovin’ Flamingos, Sharrie Williams Band, Lou
Donaldson Quartet, Blues & Decker, Dixie Town, Was & Boogie,
The James Brown Original Band, The Lachy Doley Group, SaRon
Crenshaw, King Solomon Hicks, Delta Moon, Scott Henderson,
Zac Harmon, The Lucky Makers, Kenny Blues Boos Wayne, Ray
Gelato & The Giants, DeRobet & The Half-Truths, Eric Gales,
John Primer, Trudy Lynn, Toronzo Canon, Walter “Wolfman”
Whashington, Carl Weathersby, Amar Sundy & Steel Blues Band , Raimundo Amador, Red House, Javier Vargas, Ñaco Goñi, J. Teixi Band, Burning, The Soul Jacket,Quique Gomez & His Vipers, Los Deltonos, Climax Blues Band,
Gatos Bizcos, Guitar Not So Slim, Charly González & The
Crazy Bross, Marcos Coll & Mighty Calacas, Maneta de
Camioneta, Los Andabluses, Los Boogie Brothers, etc.